Buhardillas con encanto

Buhardilla con encanto

Aunque en algunas ocasiones sirve de trastero o desván, en muchas otras, la buhardilla puede convertirse en un pequeño refugio en el que pasar horas leyendo, viendo una película o pasando un rato entre amigos y familia, pero no es la única opción que ofrece, ya que también es muy común habilitarla como dormitorio o destinarla para otros usos, como estudio, sala de juegos o gimnasio.

Habitualmente este espacio se decora con muebles antiguos o con aquellos que han quedado relegados a un segundo plano después de incorporar mobiliario nuevo en casa. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que se trata de una zona que tiene algunas peculiaridades, por lo que se ha de prestar especial atención en la decoración, con el fin de convertirla en una habitación coqueta y con personalidad.

En primer lugar hay que definir el uso que se le va a dar a la buhardilla. Entre las opciones más frecuentes se encuentran habilitarla como sala de estar o convertirla en dormitorio. Al margen de la opción seleccionada, no debemos olvidarnos de que se trata de un área problemática debido a que tanto la altura, como las particularidades de la forma del techo, pueden provocar dificultades a la hora de amueblarla. En algunas ocasiones, su reducido tamaño o la escasez de luz natural suponen también en un inconveniente, por lo que es necesario un doble esfuerzo creativo para determinar que elementos son esenciales en su decoración.

Una regla de oro a seguir cuando nos disponemos a decorar una estancia de estas características es el predominio de la funcionalidad. Independientemente del estilo que escojamos, los muebles deben cumplir dos tareas: tanto la de ser decorativos, como la de ser prácticos.

Si nos disponemos a habilitar una sala de estar, son necesarias tres piezas básicas: un sofá, una mesa de centro y una pequeña estantería. Si por el contrario estamos habilitando un dormitorio, los muebles clave serían una cama, una mesilla de noche y una cómoda.

Cuando acondicionamos una buhardilla es necesario instalar material aislante en techo y paredes para proteger del frío y el calor y, además, contar con grandes ventanas que favorezcan la entrada de luz natural ya que, debido a sus techos inclinados es difícil conseguir la iluminación más adecuada.

Si convertimos la buhardilla en dormitorio podemos aprovechar la zona más baja del techo y situar allí una cómoda o el cabecero de la cama, procurando también ubicar la cama en un punto o foco de luz natural, pequeños detalles con los que se consigue sacar partido al espacio.

Para lograr ese punto de sofisticación tan buscado se puede desligar totalmente la imagen de buhardilla con la de rusticidad y calidez. Si se decora la estancia con muebles rectos, líneas puras y colores sobrios y neutros como el negro y blanco con toques de rojo, se plasmará un estilo vanguardista, minimalista y moderno. También el estilo mediterráneo es idóneo para una buhardilla, representa el relax y la luminosidad, sus colores estrella, el azul en todas sus gamas y el blanco desde el más puro al vainilla.

 

Print Friendly

Relacionados

X