El sector del mueble se enfrenta a la crisis con el diseño como arma

«Negros nubarrones», «grave crisis», «momento difícil»… Los momentos previos a la apertura de la cuarta edición del Congreso de Diseño e Innovación del Mueble y la Madera asemejaban ayer más a un velatorio que a una boda, con la mayor parte de los empresarios con gesto grave y los representantes de las administraciones aceptando una realidad -la crisis- que se ha colado en el temario de este curso.

Las cifras no dejan lugar a dudas. Las organizaciones empresariales como Arema o Federmueble cifran en un 30% la caída de las ventas en lo que va de año; el paro en el sector se ha incrementado -sólo en Yecla- en más de 500 personas y la fortaleza del euro convierte en precarias las posiciones ganadas en los mercados exteriores. Aún así, el sector -1.600 empresas en la Región, 13.000 empleos directos, 900 millones de facturación- sacó ayer fuerzas y mandó un mensaje de esperanza, basado precisamente en el valor del diseño.

«Las oportunidades son como los amaneceres, si esperas demasiado, se nos escapan», señalaba Juan Manuel Ortiz, el presidente de Arema, la patronal regional del mueble y la madera, en su intervención. Ortiz cree que la crisis puede suponer incluso «una oportunidad» para que el sector -que parte de una buena posición después de seis años de bonanza- se depure y afronte una reestructuración. «Nos toca apretar los dientes», reconoció Ortiz, «en un mercado que nos demanda productos mejores, más versátiles, de mayor calidad».

Competencia feroz

El presidente de Arema coincidía con la consejera de Economía, Inmaculada García -que fue la encargada de inaugurar oficialmente el acto- en que la clave estaba en mejorar la competitividad, pero no dejó pasar la ocasión de pedir a la administración Regional ayudas como las que se han articulado para el textil o el calzado para afrontar la competencia de países emergentes, que en el caso del mueble equivale a mentar a la bicha: China.

El gigante asiático pulveriza costes y avanza a pasos agigantados en el campo de la calidad, pero el diferencial con los productores regionales -concentrados en Yecla y la capital- aún otorga margen. Y ampliar ese margen es tarea del diseño, el arma con la que el sector quiere mejorar su valor añadido y capear la crisis.

Elisa Sainz, de la Agencia Estatal para el Desarrollo del Diseño y la Innovación; y Alfredo Roe, presidente de Federmueble, la patronal nacional, abundaron en consagrar el diseño como buque insignia de la recuperación: «Debe ser el alma de la empresa», llegó a decir Roe.

Otras voces, como la del alcalde de Yecla, Juan Miguel Benedito, pedían rebajas fiscales e incluso aranceles comunitarios para proteger al sector, que quiere pasar de puntillas por la crisis gracias al diseño y la calidad.

Fuente: Muebles de Valencia 09/06/2008

 

Relacionados

X