Una investigación de Aidima logra reducir al mínimo el riesgo de incendio en las espumas utilizadas para mobiliario tapizado y colchones

Los fabricantes de mueble tapizado dispondrán de espumas más seguras frente al fuego, que respetan el confort de los materiales y presentan bajos índices de toxicidad en caso de incendio, según los resultados del proyecto “Investigación de la influencia de los retardantes al fuego en el comportamiento de las espumas flexibles de poliuretano (EFP) utilizadas en tapicería”, desarrollado por el Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines, AIDIMA, durante los últimos dos años.

La investigación ha centrado su estudio en la influencia real de los distintos retardantes comerciales durante el proceso de fabricación de las espumas y, sobre todo, sus características mecánicas y finales contra el fuego.

La utilización para el proyecto de productos retardantes que ya están en el mercado va a permitir, con los resultados de la investigación en la mano, incorporar rápidamente las distintas técnicas en los procesos de fabricación de la materia prima si así lo deciden los proveedores, cumpliendo estrictamente la normativa internacional que ha superado escrupulosamente los ensayos realizados.

Las EFP (espumas convencionales, de alta resistencia, y viscoelásticas, entre otras) son en la actualidad las espumas más demandadas en la fabricación de mobiliario tapizado y otros elementos presentes en las viviendas, y se les exige, por tanto, unas características concretas que afectan al confort, seguridad, y a los aspectos medioambientales (durante su fabricación y deshecho).

Por esta razón, el proyecto, subvencionado por el IMPIVA y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, ha centrado su esfuerzo en mejorar la aplicación de retardantes de llama en espumas de muebles tapizados, y colchones, entre otros productos, y ha logrado resultados satisfactorios tras cerca de un millar de pruebas de ensayo sobre el comportamiento de los aditivos ignifugantes en cuanto a densidad (según la norma UNE EN ISO 845:1996), dureza por identación (ISO 2439:2001), deformación remanente por compresión (UNE EN ISO 1856:2001) resistencia a la tracción y alargamiento a la rotura (UNE EN ISO 1708:2001), resiliencia (UNE EN ISO 8307:1998), resistencia a la penetración antes y después de fatiga dinámica (UNE 11-020: 1992 e ISO 2439:2001), inflamabilidad de mobiliario tapizado en España (UNE EN 1021-1 y 2:2006) y en Reino Unido (BS 5852:1982) y velocidad de propagación de llama (UNE 23-724:1990).

El desarrollo de la investigación ha consistido en analizar el comportamiento de varios aditivos ignifugantes de distintas clases y marcas. Así se ha fabricado la espuma con y sin estos aditivos y se ha ensayado las propiedades mecánicas más importantes y el comportamiento frente al fuego de todas las espumas fabricadas. De esta manera, se han establecido pautas de comportamiento para los distintos tipos de aditivos ignifugantes.

Entre las desventajas de estos materiales figuraba su alta inflamabilidad: sus células abiertas implican una gran superficie con una elevada permeabilidad de oxígeno. El desarrollo de investigaciones encaminadas a mejorar todos estos inconvenientes ha dado lugar a materiales más seguros y confortables, una exigencia socialmente obvia, pero compleja para los procesos industriales y su regulación normativa.

AIDIMA tiene previsto iniciar otra serie de proyectos de I+D sobre estos temas basados en las últimas tecnologías que incorporan nanopartículas a los materiales (nanotecnología aplicada) y que supondrán un salto dimensional en las materias primas a medio plazo.

Fuente: Infurma 02/09/2008

 

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